Las deudas de las familias llegan al Congreso: proyectos para aliviar las tarjetas explotadas
Los niveles de morosidad récord en créditos bancarios y préstamos de fintech ahogan a la economía familiar. Proyectos para que los intereses no sean abusivos
Debido a la crisis económica actual, las familias argentinas enfrentan niveles de morosidad récord en créditos bancarios y préstamos no financieros, superando cifras no vistas en dos décadas. Ante este panorama, legisladores de la oposición han impulsado proyectos para crear mecanismos de alivio de deudas.
Mientras el gobierno nacional confía en que la reducción de la inflación y de las tasas de interés normalizará el mercado automáticamente, diversos sectores advierten que el alto costo del financiamiento y la pérdida del poder adquisitivo han generado un sobreendeudamiento crítico que se hace una bola de nieve para las familias que usan al crédito (tarjetas) como ingreso extra para sostener el consumo.
Deudas en las familias
Uno de los que presentó un proyecto fue el senador nacional por Santa Fe Marcelo Lewandowski, quien propone volver a establecer límites a la financiación con tarjetas de crédito, frenar los cargos punitorios considerados abusivos y restituir herramientas de control al Banco Central de la República Argentina.
Según explicó el legislador, la iniciativa surge como respuesta a los efectos de la desregulación del sistema financiero y la crisis económica, que llevaron a que cada vez más hogares recurran al crédito, principalmente para cubrir gastos básicos como la compra de alimentos.
“El proyecto busca que se establezca un tope lógico, por ejemplo en el pago mínimo de la tarjeta. Hoy ni siquiera se puede afrontar ese monto por los intereses que luego se cobran”, señaló Lewandowski. En rigor, plantea que el límite de los intereses punitorios que el emisor aplique al titular no podrá superar en más del veinticinco por ciento (25%) a la efectivamente aplicada por la institución financiera o bancaria emisora en concepto de interés compensatorio o financiero.
En una línea similar, los diputados socialistas del bloque Provincias Unidas (PU), Pablo Farías y Esteban Paulón, presentaron un proyecto para “proteger a quienes están sufriendo por estas deudas y ponerles un freno a los abusos de algunas entidades financieras” a través de la modificación de la ley de concursos y quiebras.
“Esta legislación busca darles más poderes a los jueces para que puedan anular créditos abusivos, asegurando que los que actuaron de buena fe tengan una salida. Todos merecen tener la oportunidad de recomponerse y no seguir atrapados en este ciclo sin fin”, explica.
El proyecto atiende sobre la figura de «sobreendeudamiento pasivo» como aquella imposibilidad manifiesta de afrontar obligaciones tanto a bancos como a fintech. Por eso, judicializado el crédito, si el deudor ha actuado de buena fe de manera previa al estado de cesación de pagos, el magistrado deberá liberarlo del pasivo residual en un plazo no mayor a 1 año, sujeto a que el deudor continúe actuando de buena fe. Podrá también establecer una forma de pago a los acreedores que no podrá exceder de 3 años.

